#PersonasInimitables de Pepephone: Lucía Sánchez, la ladrona de sonrisas

Dorothy seguía el camino de baldosas amarillas, Pepe el de los lunares rojos y Lucía Sánchez Campuzano sigue el camino de las manoletinas de colores que trae, cada día, a la oficina. Manoletinas pequeñitas, unos ojos enormes, llenos de alegría, una taza de café XXL y el pelo alborotado. Y es que Lucía no es la chica Ye-ye, pero te canta en inglés si hace falta para robarte la mayor de las sonrisas.

Al igual que Dani Torres, eres de las veteranas que le puso los lunares y los rizos a Pepephone. Cuéntanos cómo fueron los inicios, qué recuerdas de tus primeros días…

Los comienzos me entusiasmaron, me pareció un operador con una imagen muy graciosa, fresca….  y macarra (risas). El trabajo era muy entretenido y variado. Y lo mejor de todo es que, hoy en día, lo sigue siendo con creces.

De aquellos días recuerdo una anécdota un poco negativa, pero son cosas que se te quedan grabadas. Cometí un error involuntario con una cliente y entré en pánico. Pero luego vino la satisfacción de solucionarlo rápidamente y que ella misma nos lo agradeciese muy contenta.

Precisamente esa es la esencia de Pepephone que me enamoró, la dedicación personal a los clientes, que por desgracia se ve en pocos sitios.

Hablando de la esencia de Pepephone, ¿crees que permanece intacta desde el primer día?

Para mí está claro que sí. Es verdad que ha habido cambios y hemos crecido, pero seguimos trabajando con el mismo ahínco y entusiasmo que antaño; y eso hay que valorarlo.

¿Cuál crees que es el principio que más valoran los clientes?

Que se les escuche, pero escucharlos de verdad.

Desgraciadamente ha habido ocasiones en los que no hemos podido dar buenas soluciones. Sin embargo, solamente el hecho de haber puesto absolutamente todo de nuestra parte por intentar arreglarlo y recibir un agradecimiento sincero por parte del cliente, es una sensación genial y que te hace sentir que el respeto y el cariño es recíproco.

Lucía, cual camaleón, muda su piel todos los días. No es que tenga un superpoder, aunque poco le falta para ser una heroína. Simplemente trata de ponerse en la piel de todos y cada uno de los clientes que necesitan su ayuda.

Eres la responsable del Front Office de Pepephone. Explícanos en qué consiste tu día a día

Mi día a día, principalmente, consiste en cuidar de que no haya ningún inconveniente en las activaciones de líneas de nuestros clientes y supervisar a un equipo del que estoy bastante orgullosa.

Si alguna vez ha surgido algún problema, tenemos la satisfacción de que podemos dedicar nuestro tiempo y esfuerzo sincero a intentar solucionarlo cuanto antes. 

¿Cómo llevas el reto de dirigir y gestionar a un grupo de personas?

Estoy bastante contenta, aunque no nos vamos a engañar, no todos los días es un camino de rosas. Una tiene sus momentos en los que piensa que le gustaría escaparse a Ushuaia, y no me refiero al hotel de Ibiza, sino al fin del mundo. Pero he de decir, a riesgo de parecer cursi, que es el mejor trabajo en el que he estado hasta ahora y que, además, he tenido la suerte de topar con gente cojonud…. perdón, maravillosa.

La experiencia es un grado y Lucía lleva 15 grados de veteranía. Una temperatura ideal para “Luchi”, que suele morirse de calor en la oficina 😉

Llevas más de 15 años en el sector de las telecomunicaciones y has sobrevivido a toda la revolución de la tecnología y la era digital. ¿Cuál es tu secreto para seguir este ritmo trepidante?

Optimismo, paciencia y alegría, mucha alegría. Creo que hay que saber ir por la vida con buen rollo (ojo, siempre con medida, que no deja de ser un trabajo).

También opino que hay que intentar tener el mejor ambiente posible. Hay que recordar que todas las personitas que uno tiene alrededor acaban siendo gente que ves casi más que a tu familia y amigos (risas).

Ante todo, lo más importante es que el trabajo que estás desempeñando te guste, si no, estás vendido; ya que no le vas a poner el mismo cariño y mimo a las cosas. 

¿Crees que la forma de trabajar ha cambiado o son los clientes los que ahora demandan otras cosas?

Las dos cosas. Creo que con el tiempo se va evolucionando en los dos sentidos y eso provoca más exigencia por parte del usuario y ganas de mejorar por parte del proveedor.

 

 

Pepephone, al ser un Operador Móvil Virtual, se encuentra en el sector más competitivo del mercado de las telecomunicaciones. En lo que va de año se han llevado a cabo 6 mejoras en el porfolio de tarifas de Pepephone. ¿Crees que es positivo que Pepephone abogue por una cultura tolerante al riesgo y que debe caracterizarse por anticiparse a las necesidades de los clientes?

¡Por supuesto! Pepephone se caracteriza por tener en cuenta al cliente y que siga así siempre. Lo pienso como trabajadora y como usuaria de varios servicios.

Lucía contagia el optimismo, desprende buen rollo y energía positiva allá dónde va. Es ese tipo de personas que siempre quieres tener cerca. Un rol que, desde luego, se ha ganado a pulso en Pepephone, durante estos 10 años.

¿Qué es lo que más valoras de tu puesto de trabajo y de trabajar en Pepephone?

Estoy satisfecha de lo que he conseguido con los años y de que siempre me he sentido valorada y querida por la gente que me rodea. Y eso, le sube la moral a cualquiera, incluso al más negativo.

Si tuvieras que definir Pepephone con una palabra, ¿cuál sería?

¡COJONUDO! (Uy, al final lo he dicho).

Y si Pepephone fuera un lugar, ¿cuál elegirías?

Pepephone sería alguna parte de Cádiz, va con sus lunares, su buen clima, su alegría, su calma…

Maestra de ceremonias de la alegría, oradora de chistes sin parangón, trabajadora y divertida a partes iguales. En definitiva, una persona normal pero que, a la vez, continua nuestra lista de #PersonasInimitables de la familia de Pepephone. No le pierdan el ojo a esta mujer pues, allá donde vaya, robará sus sonrisas y un cachito de su corazón.

Descubre lo que opinan sus compañeros del día a día con Lucía aquí