Soluciones de Internet en segundas residencias, ¿me llevo el router a la playa?

Es habitual que en verano, o en vacaciones, aprovechemos para ir a la playa, al campo, e incluso al pueblo. Hacemos las maletas, cogemos los dispositivos electrónicos imprescindibles (móviles, tablets, ebooks, consolas, etc) y nos ponemos en camino. Pero puede ocurrir que, al llegar a nuestra segunda residencia, nos acordemos de que allí no tenemos Internet. Y, aunque deberíamos aprovechar las vacaciones para desconectar, en realidad es muy difícil, hoy en día, estar tiempo desconectados.

No podemos contratar Internet en una segunda residencia igual que en nuestro domicilio principal. La razón es, básicamente, que no vamos a pagar la cuota mensual de Internet todo el año solo para disfrutarla uno o dos meses, en verano. Entonces, ¿qué puedo hacer para tener Internet en la casa de la playa, o en el pueblo?

Internet sin permanencia: lo mejor para segundas residencias

Si queremos, podemos contratar cualquier conexión a Internet en la casa de la playa, o en el pueblo. Nada nos lo impide. Sin embargo, tendremos que aprender a convivir con un enemigo muy molesto: la permanencia.

No todos los operadores nos permiten contratar Internet sin permanencia. Muchos de ellos nos exigen que estemos con ellos 12 meses, o más. Y, si nos damos de baja antes de dicho periodo de tiempo, tendremos que pagar la correspondiente multa.

En Pepephone, por ejemplo, puedes contratar Internet sin permanencia. De esta forma, puedes contratarlo cuando empiecen las vacaciones, y darlo de baja cuando terminen. Así no tendrás que pagar nada mientras no estés en el domicilio. Si además el router es de tu propiedad, y ya tienes toda la instalación realizada, el proceso de alta será mucho más rápido, por lo que no tendremos que perder días sin Internet cuando comiencen nuestras vacaciones.

¿Y qué pasa si no tengo fibra en la segunda residencia?

Si en vez de a la playa vamos a la montaña, o al pueblo, es muy probable que nos encontremos con que no tenemos cobertura de fibra. La fibra en el medio rural está creciendo, pero aún está muy lejos de tener la misma disponibilidad que en una ciudad.

En este caso, las dos opciones que nos quedan son, o bien contratar una conexión ADSL (eso sí, debemos prestar atención para que no tenga tampoco permanencia), o darle una oportunidad a las redes 4G, mucho más prácticas y rápidas que las redes convencionales.

4G: el Wi-Fi para la playa

¿Qué pasa si voy a tomar el sol, y mientras estoy en la playa quiero navegar? Muy sencillo: puedes conectarte a través de los datos móviles, o 4G. Gracias a las tarifas de datos que podemos contratar hoy en día, vamos a poder tener capacidad suficiente para aguantar sin problemas uno o dos meses en la playa o en el pueblo. Es más, si solemos usar mucho Internet, ver series y pelis en streaming y descargar archivos, podemos apostar por las tarifas de datos ilimitadas.

Si tenemos una tarifa 4G en el móvil, vamos a poder navegar con él en todo momento. Incluso podemos crear un punto de acceso Wi-Fi para que nuestros familiares o amigos se puedan conectar también a través de nuestra tarifa.

Existen routers 4G portátiles que podemos usar para compartir nuestra tarifa de datos con otras personas. Pero tendremos que asegurarnos de llevar siempre una batería externa.

Y para cuando estemos en casa, o bien podemos seguir usando el móvil, o podemos comprar un modem, o router, con ranura para tarjeta SIM que nos permita usar este router como si fuera el de la fibra, pero conectado en realidad a través del 4G.

Medio rural: cómo contratar Internet en segunda residencia sin fibra ni 4G

Por desgracia, dependiendo del pueblo al que vayamos, puede que no solo no tengamos red de fibra óptica, sino también que ni siquiera tengamos 4G. Y las conexiones ADSL, si te soy sincero, hoy en día son insuficientes. Entonces, ¿qué alternativas me quedan?

El medio rural es el más desconectado, el más olvidado y en el que menos se invierte. Por lo tanto, si buscamos la tranquilidad y vamos a un pueblo relativamente pequeño, las opciones se limitan mucho. Pero existen otras alternativas.

Si en nuestro pueblo no tenemos la posibilidad Internet sin fibra óptica, ni tenemos una buena señal 4G, entonces debemos apostar por el Internet aéreo. Este puede ser, o bien a través de WiMAX, por radio-enlace, o Internet por satélite. La velocidad no será la misma que la de la fibra óptica. Y tampoco podremos hacer algunas cosas como, por ejemplo, jugar por Internet o aprovecharnos del streaming. Pero al menos podremos estar conectados.

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