Una caja de bombones

“Mamá dice que la vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar”. El Señor Gump dejó grandes frases para la historia y ésta era una de ellas. Pepephone no es una caja de bombones, es una sencilla operadora de telecomunicaciones. Pero si lo fuera, puedes estar seguro de que todos los bombones estarían hechos a mano con delicadeza y dedicación. Bombones elaborados por personas normales, cocineros al uso. Y si algún bombón no se hubiese horneado a la temperatura correcta o el chocolate no estuviese lo suficientemente fundido, siempre intentarían ofrecerte alguna alternativa para evitar que tuvieses una mala experiencia.

Siguiendo con el símil de la caja de bombones, en la caja de Pepephone podría haber bombones de chocolate negro (la Tarifa Inimitable), bombones de chocolate blanco (Internet en casa) y bombones de chocolate con leche (los packs convergentes). ¿Qué pasaría si un bombón de chocolate blanco no estuviese en su punto y nos dejase un sabor agridulce al probarlo? ¿Qué ocurriría si el servicio de Fibra o ADSL de Pepephone no nos diese el servicio satisfactorio por el que habíamos pagado? El “cocinero” Pepe no iba a dejar que nos fuésemos con las manos vacías.

Y es que, a partir de ahora, todo cliente que tenga un problema con su servicio de Fibra o ADSL en el que no pueda navegar o no sincronice, y nos lo comunique, tendrá 1GB gratis al día, durante el tiempo que dure la incidencia. El titular podrá elegir en qué línea móvil, de las que estén a su nombre, quiere que se incluya este GB diario.

Por supuesto, una vez que el problema haya sido solucionado, en la factura se seguirá aplicando, automáticamente, el descuento correspondiente a los días en los que la incidencia ha estado abierta. Al fin y al cabo, el objetivo es que los clientes solo paguen por un buen servicio.   

A esta solución quizás la podríamos llamar “el ingrediente con principios”. Sin embargo, al final solo se trata de mejorar las soluciones para aliviar los problemas. Y ya sabemos que a nadie le amarga un dulce. 😉